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Grabación de los cuartetos Op. 3 de Manuel Canales

El Cuarteto Francisco de Goya emprende en estos días uno de sus sueños: grabar los cuartetos Op. 3 de Manuel Canales.

A nuestro parecer, se trata de los mejores cuartetos españoles de todo el siglo XVIII, y es, precisamente, el número 1 de esta serie la primera obra que interpretamos al fundar  nuestro cuarteto en el año 2011.

Afrontamos este gran reto con toda la ilusión y el compromiso por lograr una versión de referencia que ayude a situar a Manuel Canales entre los grandes nombres de los primeros cuartetistas del siglo XVIII.

Manuel Canales


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Manuel Braulio Canales López (1747-1786) cuenta con el honor de ser el primer compositor de cuartetos de cuerda que ha dado España.
Fue Julio Gómez quien descubrió la existencia de su obra camerística en el archivo de la BibliotecaProvincial de Toledo, “por azar, como–dice- casi todos los hallazgos bibliográficos”. Se trataba de un humilde volumen encuadernado en cartón con un papel pegado que tan solo decía “Quartetos”. Al abrirlo se topó con doce cuartetos de cuerda de los que no había noticia, pese a que en la BibliotecaNacional se conserva un ejemplar de las particellas del violín primero y del violín segundo.

De la biografía de Canales se sabe muy poco, casi nada más allá de lo sacado a la luz por el descubridor de sus cuartetos. Nació en Toledo el 26 de marzo de 1747 y fue bautizado tres días después en la parroquia de Santa María Magdalena de la misma ciudad. En 1756 ingresa como seise en la catedral toledana, donde inicia sus estudios musicales con Jaime Casellas (1690-1764), acaso su único maestro.
Hacia 1770 viaja a Madrid, donde entra al servicio de don Fernando de Silva y Álvarez de Toledo,XII Duque de Alba. El 12 de julio de 1774 se publica en la Gaceta de Madrid un anuncio de “Seis Quartetos a dos Violines, Viola y Bajo: su autor D. ManuelCanales. Se hallaran donde esta Gazeta, y en Cádiz en la Librería de Ulloa, juntoal Pópulo”. La obra, además, está impresa en Madrid por Juan Fernando Palomino, que era uno de los más conocidos grabadores artísticos del Madrid de aquel entonces[1]. (Merece la pena llamar la atención sobre cómo la ciudad de Cádiz, entonces en boga, era un centro musical relevante cuya importancia quedó justamente inmortalizada al ser la destinataria de Las siete palabras de J. Haydn.)
En la portada de estos cuartetos figura: “Seis Quartetos / a dos Violines, Viola y Violoncelo / Dedicados al Excelentísimo Señor Duque deAlba / por su Musico de Camara / D. Manuel Canales Opera I / Libro Primero de Quartetos / 60 Rs. / Gravados por Juan Fernando Palomino / en Madrid / Seallaran donde la Gaceta”. Esto nos revela la labor que desempeñaba el toledano para los de Alba, “que eran muy aficionados a la música de cámara, poseían buenos instrumentos que podían tocar ellos mismos para lo que con frecuencia se hacían acompañar de destacados músicos madrileños”[2].
Allí estuvo sirviendo hasta la muerte del duque, en 1776. Debieron de ser difíciles los años siguientes, ya que Canales pide en 1779 a través del arzobispo de Sebasteser admitido como violonchelista en la capilla de la Catedral de Toledo[3]. El acta capitular de la catedral de 28de julio de 1779 lo menciona como maestro de seises, asistente del maestro de capilla e intérprete de violonchelo, de contrabajo y de “otro instrumento poco usado, aunque mui sonoro, y útil para los oficios de Semana Santa, llamado viola de amor”[4].
En 1782 y 1783 “se le concede licencia para pasar a Madrid a llevar a una hija a un Convento, y practicar varias diligencias”[5]. Es probable que entre dichas diligencias se hallase las de gestionar la publicación de su serie de cuartetos Op. 3 (nada sabemos acerca del Op. 2). Ignoramos si intentó publicarla antes en Madrid,pero el caso es que sería imprimida en Londres hacia 1782 por William Napierbajo el título “Six Quatuors for two Violins a Tenor & Bass by Emanuel Canales Composer to the King of Spain Op. III-Pr: 10.6 London Printed for Will. NapierNo 471 Strand”. La dedicatoria parece un reclamo para entrar a trabajar en la corte, cosa que nunca llegó a suceder; de modo que a nuestro compositor no le quedó otro destino que permanecer en Toledo hasta que la muerte lo llevase consigo un día de septiembre de 1786, a la edad de 39 años, muy probablemente sin poder imaginar que más de dos siglos después sus obras se valorarían más que nunca,se reeditarían y se grabarían.

Sería demasiado pretencioso querer situar a nuestro primer cuartetista a la altura de sus grandes contemporáneos europeos, pero resulta impresionante leer que es muy improbable que conociera los cuartetos de Haydn cuando compuso su Op. 1 (1774)[6] y que se ha llegado a hacer la misma afirmación con respecto a los de Boccherini[7]. Esta opinión que expresa Julio Gómez ensus Escritos es seguramente discutible, sobre todo en lo referente al genial violonchelista, que llegó a Madrid en 1768 siendo ya conocido en buena parte deEuropa y con sus series Op. 1, 6, 10 y 11 (Gerard 159 a 182) ya compuestas. Sea como fuere (no es descartable que a través de algún viaje con la Casa de Alba),Canales tuvo que conocer la música para cuarteto de cuerda que se venía haciendo en Italia, cuya influencia es notable en la obra del toledano.

Alejandro Marías

[1] Es paradójico, pero el hecho de que enMadrid no hubiera apenas actividad en el mundo de la edición musical provocó que nuestras ediciones fueran de gran calidad, ya que se encargaban de ellas los grabadores artísticos, como es el caso de Palomino, quien tuvo el honor de imprimir algunos dúos de Boccherini. Para más información nos remitimos al libro de José Carlos Gosálvez La edición musical española hasta 1936.
[2] Miguel Simarro: Manuel Canales:Cuartetos de cuerda (obra completa), p. VII.
[3] Cartas del Arzobispo de Sebaste al deán y cabildo de la catedral de Toledo,publicadas en J. Gómez, Los cuartetos deManuel Canales y la música de cámara de su tiempo, p. 44.
[4] Pub. En J. Gómez, Op. Cit., p. 45.
[5] Actas Capitulares del 12 de enero de 1782 y del 4 de febrero de 1783, pubs.En J. Gómez, Op. Cit, p. 46.
[6] En 1780, Tomás de Iriarte menciona como algo novedoso y excepcional que algunas personas ya conocen y estiman los cuartetos de J. Haydn.
[7] “Hoy ya podemos decir con absoluta seguridad: Canales, al componer sus cuartetos, no conocía los de Haydn y aún es problemático, casi improbable, que conociese los de Boccherini”. J. Gómez, op. Cit., p. 55.